Trabajadores del sector salud expusieron que el desabasto de medicamentos e insumos en clínicas y hospitales del país es ya un problema de seguridad nacional, que tiene su origen en la entrega de contratos a una decena de empresas que están inhabilitadas por el propio gobierno y que no cuentan con la infraestructura para surtirlos, pero por medio de prácticas de corrupción son beneficiadas por funcionarios del IMSS y del ISSSTE.
Ante senadores de varios partidos, trabajadores de ambos Institutos denunciaron, entre ellos médicos y enfermeras que pidieron el anonimato por temor a represalias, señalaron que un ejemplo de esta acción se dio este martes 1 de agosto, cuando las direcciones generales de éstos adjudicaron de manera directa el contrato con la licitación número LA-50-GYR-050GYR988-T-7-2023 a la empresa Servicio Médico Integral de Estudios de Laboratorio Clínico, el cual ejercerá a partir de este mes de agosto de 2023 y hasta el 2025.
Con esta empresa, aseguraron, también resultaron favorecidas las siguientes ocho empresas: Disimed+Medicash+Centrum Promotora Internacional; Hemoser; Intermet; Laboratorios San Ángel; Biodist; Atlantis Operadora de Salud; Igsa y Elismart.
Dichas empresas en conjunto, afirman, ejercerán un presupuesto de 14 mil 475 millones 804 mil 690 pesos.
Ante ello, solicitaron al Congreso de la Unión, a la Secretaría de la Función Pública y a la Auditoría de Superior de la Federación, realicen una investigación exhaustiva sobre esas adjudicaciones directas de contratos, con el fin de evitar el desvío y mal uso de recursos públicos del presupuesto federal.
También alertaron al presidente Andrés Manuel López Obrador de la intención de ambas direcciones generales de privatizar los Servicios Médicos Integrales y no rendir cuentas del presupuesto de entre 35 mil y 38 mil millones de pesos, asignado para el abasto de medicamentos e insumos, así como de la compra de equipo quirúrgico para el presente año.
Señalaron que la intención de favorecer a estas empresas privadas con jugosas ganancias, se da con la complacencia del director general del IMSS, Zoé Robledo, a pesar de la instrucción presidencial por acabar con ese proceso simulado de privatización que tanto dañó al ISSSTE en las pasadas administraciones federales.
Así como Cirugía Cardiovascular y Torácica, con número de licitación LA050GYR988- E17-2022; Estudios de Laboratorio clínico, con número de licitación LA-50-GYR050GYR988- T-7-2023; Banco de Sangre, con número de licitación LA- 50-GYR050GYR988- T-8-2023; Anestesia, con número de licitación LA-50 GYR050GYR988- T-9-2023; Procedimiento de Mínima Invasión, con número de licitación LA-50-GYR050GYR988- T-17-2023; y Hemodinámica y Radiología Intervencionista, con número de licitación LA-50-GYR050GYR988- T-16-2023.
De acuerdo con el portal del Seguro Social, recordaron, en el 2021 se compró equipo terapéutico para todas las operaciones hospitalarias y entregaron medicamentos a pacientes por la cantidad de 7 mil 565 millones de pesos.
Empero, dos años después las licitaciones directas de los Servicios Médicos Integrales representan una bolsa de 35 mil o 38 mil millones de pesos, demasiado atractiva para las empresas que siempre han saqueado el erario público y, sobre todo, para funcionarios corruptos del Seguro Social y de la 4T, manifestaron los trabajadores del IMSS. Con información del Universal