Hace 20 años lo predije: Andrés Manuel será presidente de México, tarde o temprano. Era inevitable y una necesidad social. La mayoría se reía. Hoy la historia me da la razón.
AMLO es irrepetible y es producto de su propio trabajo, sus convicciones, su historia, pero sobre todo, consecuencia de los errores de la clase gobernante que casi destruyó y acabó con México.
¡Andrés es como es! Honesto, austero, incorruptible, comprometido con su pueblo. Y como tanto lo pregona: no miente, no roba, no traiciona.
¿Existe alguien después de AMLO?
¡Sí!
¡Hay buenas noticias!
No es Colosio, ni es Marcelo.
No es Claudia, ni es Samuel.
Es un joven duranguense llamado a ser el grande de su tiempo.
Orlando Herrera.
El único político congruente de su generación:
Honesto, incorruptible, entregado a su gente desde niño.
Líder de Acción Juvenil.
Presidente de la sociedad de alumnos de la secundaria y de la Universidad.
Dos veces presidente del CDM-PAN.
Secretario en el CDE-PAN.
Regidor.
Alcalde sustituto.
Presidente municipal electo.
Vive austero.
Dona su sueldo.
Cumplió todos sus compromisos de camapaña.
¡Es de pocas palabras pero de muchos hechos!
Trabajador incansable.
¿Se parece a Yasabesquién?
¡No!
¡Cada uno es único!