Corría el mes de abril de 2021 e iniciaba el proceso para la elección a presidentes municipales. En Cozumel, Pedro Joaquín Delbouis, buscaba reelegirse para otro periodo al frente de la Isla. Estando al frente del gobierno, cobijado por el parentesco del gobernador, gozando de las mieles del poder y escuchando, solamente, a sus más cercanos colaboradores. De abolengo priista, acostumbrado a que las decisiones se toman sin considerar a todos los sectores, dio inicio su campaña y con ella una serie de errores internos que conviene recordar.
Su equipo comenzó a hacer de menos a los panistas, para eso tenía su equipo, al grado de no invitarlos a reuniones, a formar parte de la defensa del voto ni a movilización, ni mucho menos a participar en la toma de decisiones. Al desconocer la esencia del PAN, comenzó a reunirse y a tomarse fotos con quienes había pactado, con Faustino Uicab, Mayuli Martínez y compañía, pensó que eso era suficiente para ganar. Y el resultado, ya todos lo sabemos: los peores resultados del PAN en toda la historia en la Isla de Cozumel y Pedro perdiendo la reelección.
Hoy, la neopanista Lili Campos, en Solidaridad, está replicando lo mismo que Pedro Joaquín, y peor aún, con sus acuerdos cupulares, entre otros, el de mantener a su subordinado Juan Novelo, al frente del PAN municipal, quien es una carga más que un activo para la campaña. Solo pregúntense ¿Cuándo ha dado un posicionamiento a favor o en contra en la campaña?
El apoyo del aparato gubernamental (inaceptable, desde cualquier punto de vista) está concentrado en el Distrito 10, en apoyar a Kira Iris, quien después de semanas de campaña, nomás no logra conectar con los ciudadanos; pero no deben olvidar que el Distrito 9, el más grande del estado, también pertenece a su municipio, ya que hasta ahora “los sesudos asesores políticos” han dejado a su suerte, al candidato panista, Rolando Alcocer, cuyo único pecado fue haber sido seleccionado por la Comisión Permanente del PAN, y haber dejado fuera a Daniel Méndez, el favorito de Campos y asociados.
Para quienes, me han preguntado estos días, porqué los panistas no acompañan ni están apoyando la campaña de Kira, (salvo a quienes mantiene en la nómina y a quienes,obligan a asistir a sus eventos y actividades -practica que el PAN siempre ha denunciado-); la respuesta es simple, las neopanistas han negociado con los “liderazgos” del PAN y han olvidado por completo a la militancia panista, quienes debieran ser sus aliados naturales, pero al no ser tomados en cuenta solo cumplirán con su deber de asistir a las urnas y exigir cuentas llegado el momento.
Lili y compañía, piensan que sus acuerdos cupulares con sindicatos y organizaciones; y sus promesas de movilización de estructuras, les alcanzará para ganar. Pero, olvidan que enfrente tienen, no solo a expertos operadores políticos sino también a una ciudadanía que aprueba en más del 80% al presidente de la República, misma que cada día que pasa, ve que las acciones del gobierno municipal están enfocadas en lo mediático y cuidar la imagen personal de Lili, más que en resolver las cosas de fondo; y toda esa factura se pagará en las urnas este próximo 5 de junio.
Considerando el futuro político que anhela Lili Campos ¿Busca convertirse en la gran perdedora de estas elecciones? Sino es así, deberá cambiar su estrategia que está demostrada no ha funcionado.
Y si no… al tiempo.
Feliciano Sánchez.
Consultor en Políticas Públicas Municipales