Renovación, ¿con o sin disciplina financiera?

Comparte esta nota
Me gusta esta nota

La disciplina financiera busca que, particularmente, los gobiernos municipales den cumplimiento a los principios en materia de responsabilidad hacendaria, realicen la aplicación de reglas y criterios en el manejo de recursos y contratación de sus obligaciones, y que aseguren una gestión responsable y sostenible de sus finanzas públicas.

Solidaridad durante las últimas dos décadas, ha presentado un desarrollo económico vibrante y un crecimiento poblacional y urbano acelerado, lo que proporcionalmente ha incrementado la demanda ciudadana de mayor infraestructura urbana y de servicios públicos, como la recolección de basura y seguridad pública, dentro de los más urgentes. Estas obligaciones municipales se vieron rebasadas durante la administración anterior, sobre todo por el uso irresponsable de los recursos públicos y la corrupta gestión de Laura Beristain, razón por la que la ciudadanía voto en contra de su reelección.

Hoy, cuando ya existe una proyección de los ingresos que se planea recaudar y en vísperas de conocer el presupuesto de egresos -esperemos que esta vez si lo den a conocer de forma proactiva- conviene saber las respuestas, del gobierno municipal, a las siguientes interrogantes:

¿Qué medidas se están implementado para garantizar que en el rubro de servicios personales se eliminen los sueldos de los verdaderos aviadores?
¿Se fomentará o privilegiará el uso de medios electrónicos propios o se continuará el gasto desproporcionado para la autopromoción y publicidad en medios de comunicación?
¿Cómo le hará para disminuir los gastos en rentas de herramientas o equipamiento, por ejemplo, las fotocopiadoras?
¿En qué porcentaje planea disminuir el gasto corriente, que tanto se criticó al anterior gobierno, y a qué rubros reorientará lo ingresos obtenidos?
¿Cuándo dará a conocer un verdadero diagnóstico financiero, para conocer la realidad de la Hacienda Pública?
¿Qué medidas adoptará, aparte de los descuentos del predial, para cobrarles a quienes hoy no pagan las contribuciones municipales?
¿Cuál es la propuesta para enfrentar la, actual, falta de disciplina financiera?

Las respuestas, a estas y otras preguntas, son obligadas, ya que de nada servirá obtener más recursos, como hasta ahora se pregona, si el gobierno municipal continua con las prácticas heredadas, si no puede hacer un uso racional y eficiente de la Hacienda Pública. Los ciudadanos debemos tener claridad en el destino y finalidad de los recursos públicos, sobre todo de aquéllos que están más expuestos a actos de corrupción: los contratos de obras y servicios.

Para ser un gobierno responsable y de resultados, no solamente son necesarias las arengas y los discursos incendiarios, sino fortalecer mecanismos institucionales, como una férrea disciplina financiera, de estricto cumplimiento por parte de todos los servidores y funcionarios públicos, que opere bajo los principios de transparencia proactiva, gobierno abierto, rendición de cuentas y gobernanza municipal. Es el tiempo de pasar de los dichos a los hechos.

Feliciano Sánchez.

Consultor en Políticas Públicas Municipales