El mundo de la música latina está de luto. Abraham Quintanilla, padre de la inolvidable Selena Quintanilla, falleció dejando atrás una historia marcada por la lucha, la disciplina y un amor inquebrantable por su familia y por la música.
Más allá de ser el padre de una estrella, Abraham fue el pilar que sostuvo y guió los primeros pasos de Selena y de sus hermanos, impulsando el proyecto musical que más tarde cambiaría para siempre la historia del tex-mex. Fue mánager, formador y defensor incansable del talento de su hija, incluso cuando el camino parecía imposible.
Desde escenarios modestos hasta la cima del éxito, Abraham Quintanilla creyó cuando pocos lo hacían. Apostó por la música como forma de vida y convirtió los sacrificios familiares en una herencia cultural que hoy sigue viva en millones de corazones.
Tras la trágica partida de Selena, Abraham se convirtió también en guardián de su memoria, cuidando su legado artístico y personal, asegurándose de que su voz, su historia y su impacto nunca fueran olvidados. Con información de el Debate